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Los mecanismos de control de las bajas no pueden quedar solo en manos de las mutuas
El sindicato propone integrar las mutuas en el sistema de Seguridad Social para evitar conflictos de interés y urge al Gobierno a reforzar la inversión en sanidad pública para reducir los tiempos de recuperación.
09/02/2026.
El secretario confederal de Protección Social y Políticas Públicas de CCOO, Carlos Bravo, ha reclamado la integración definitiva de las mutuas en el sistema de Seguridad Social.
El secretario confederal de Protección Social y Políticas Públicas de CCOO, Carlos Bravo, ha reclamado hoy la integración definitiva de las mutuas en el sistema de Seguridad Social para garantizar que la gestión de la salud laboral responda a criterios públicos y no a intereses empresariales.
Tras el reinicio de la mesa de diálogo social, Bravo ha calificado de "intolerable" el reciente informe de la AIREF sobre incapacidad temporal (IT), denunciando que se limita a un análisis de gasto “que estigmatiza a las mujeres y a los trabajadores con mejores condiciones laborales, ignorando que la salud es un derecho y no un mero coste financiero”.
Para CCOO, el enfoque de la AIREF es "manifiestamente mejorable" al establecer una relación directa entre la estabilidad en el empleo y el uso de la IT, señalando a sectores con mejor negociación colectiva. Bravo sostiene que la precariedad no debe ser el estándar de salud laboral y rechaza que se culpe a los trabajadores con enfermedades crónicas o problemas de salud mental de un supuesto uso fraudulento de las bajas. "Nadie debe estar de baja ni un día más de lo necesario, pero tampoco ni un día menos de lo que precisa su salud", ha sentenciado.
Integración de las mutuas en la Seguridad Social
Ante la propuesta de reforzar los controles sobre las bajas, el sindicato advierte que estos no pueden quedar en manos de las mutuas por el potencial conflicto de interés que representan como asociaciones de empresarios. La propuesta de CCOO es clara: dado que las mutuas se financian al 100% con cuotas sociales, deben integrarse plenamente en la estructura de la Seguridad Social. Esto permitiría un control público efectivo y profesional, alejando la gestión de la salud de criterios de rentabilidad económica.
En este sentido, Bravo ha recordado al Gobierno que el aumento del gasto en IT está directamente relacionado con el deterioro de la sanidad pública. Las listas de espera en atención primaria, especialistas y cirugías demoran los procesos de recuperación, prolongando innecesariamente las bajas laborales. "La inversión en sanidad pública tiene un impacto directo en el tiempo de recuperación; si el Gobierno quiere gestionar mejor la IT, lo que debe hacer es dotar de medios al sistema sanitario y reforzar las plantillas de inspectores médicos", ha subrayado.
Finalmente, el sindicato urge al Ejecutivo a abordar asuntos que llevan meses "arrastrando los pies", como la reforma del RETA pendiente desde 2023 y la corrección del complemento para reducir la brecha de género, en cuestión desde mayo pasado. CCOO exige la puesta en marcha inmediata de la comisión de seguimiento acordada para tratar la incapacidad temporal desde un enfoque integral de salud y no bajo el prisma del recorte de gasto que plantea la AIREF.
Durante las jornadas ‘Vivienda: respuestas’ organizadas por CCOO, el sindicato urgió a pasar de un modelo de "vivienda pública con final privado" a una protección permanente del parque público
Expertos y representantes de CCOO denuncian en Valencia el "terraplanismo" de las comunidades autónomas que fían la bajada de precios únicamente a la construcción de obra nueva.
El Paraninfo de la Universitat de València se convirtió este lunes en el escenario de una cruda radiografía sobre el mercado inmobiliario español. Con la convocatoria de Comisiones Obrerasvoces expertas y líderes sindicales coincidieron en que la falta de voluntad política y la escasez de presupuestos autonómicos están cronificando la vulnerabilidad habitacional.
Uno de los momentos más destacados fue la intervención de Javier Burón, director gerente de Nasuvinsa y autor del libro El problema de la vivienda (Arpa, 2025). Burón no escatimó en críticas hacia la gestión regional: "Muchas comunidades autónomas son 'terraplanistas'; defienden que solo construyendo más vivienda de mercado por la abundancia de unidades bajará el precio unitario".
Para Burón, la solución no es una cuestión de cantidad bruta, sino de tipología: "¿Se va a solucionar solo construyendo vivienda? No. La clave es qué construimos, qué compramos o qué captamos".El experto abogó por blindar el parque público para evitar que, tras décadas de financiación estatal, las viviendas acaben en manos del mercado especulativo.
Desigualdad y salarios insuficientes
Carlos Bravo, secretario confederal de Políticas Públicas y Protección Social de CCOO, puso el foco en la perversión del sistema actual. Según Bravo, el modelo mantenido durante décadas ha permitido que la vivienda financiada con fondos públicos pierda su función social al transitar hacia el sector privado.
Bravo advirtió que la rentabilidad inmobiliaria está distorsionando la economía real: “Se debe reorientar la política de ahorro en el país, donde tres de cada cuatro euros se dedican a vivienda”. Por su parte, Ana García, secretaria general de CCOO País Valencià, denunció el "boicot" de ciertos gobiernos autonómicos a la Ley de Vivienda estatal, limitando herramientas clave como el derecho de tanteo y retracto.
Impacto en la salud y el empleo
El sindicato alertó de una realidad alarmante: ya existen trabajadores que rechazan ofertas de empleo porque el salario es insuficiente para costear un alquiler en la ciudad.Esta "expulsión" de la clase trabajadora hacia las periferias no solo genera un problema de movilidad, sino que impacta directamente en la salud mental, generando cuadros de estrés y ansiedad por la incertidumbre habitacional.
La jornada concluyó con un aviso sobre la dificultad de las reformas. Burón recordó que "pinchar la burbuja del rentismo tiene costes electorales", dado que una gran masa de pequeños propietarios pertenece a la generación boomer, un sector electoralmente muy activo. No obstante, la receta de los ponentes fue clara: movilizar vivienda vacía mediante garantías públicas a pequeños tenedores y, sobre todo, recuperar la vivienda como un derecho que habilite el resto de derechos civiles.
Unai Sordo participa en el ‘European Young Trade Union Leaders’
El secretario general de Comisiones Obreras ha participado en la última jornada del programa de formación ‘European Young Trade Union Leaders’ que ha reunido a jóvenes sindicalistas de toda Europa en Madrid
El secretario general de Comisiones Obreras, Unai Sordo, ha participado en la última jornada del programa de formación ‘European Young Trade Union Leaders’ que se ha celebrado en Madrid durante esta semana en la Escuela Sindical Confederal Juan Muñiz Zapico. Sordo ha agradecido la presencia de los jóvenes sindicalistas, que han venido de distintos puntos de Europa, y ha recordado cómo su propia trayectoria comenzó en los espacios de participación juvenil de CCOO.
En un momento en el que la realidad sociopolítica europea está atravesada por “fuertes tensiones externas e internas”, Sordo ha resaltado la formación sindicalista como un valor fundamental en el trabajo del sindicato, y formaciones de este tipo, impulsada en conjunto con el European Trade Union Institute, sirven para fortalecer el papel de los sindicatos.
“Es peligroso que las personas trabajadoras no sepan que sus derechos son consecuencia de la acción sindical”, advertía Unai Sordo, y por eso recalcó que en el siglo XXI “no valen las respuestas únicas”. “Tenemos que adaptarnos”, zanjó. Tal y como ha cambiado la realidad del tejido empresarial, ha cambiado la realidad sindical y es a eso a lo que se debe apuntar, también en el caso de los más jóvenes.
“Las formas de trabajar de la juventud española en las últimas décadas han estado muy marcadas por la precariedad en la contratación, por los contratos temporales”, explicó el secretario general, que señaló que esta también fue en un momento su realidad laboral. “Si no llega a haber un espacio de participación como las secretarías de Juventud, seguramente yo hubiera participado socialmente en otros ámbitos. Lo que a mí me facilitó incorporarme al sindicato fue que existía esta forma de participación”, recordó ante los sindicalistas europeos.
Por eso, destacó la importancia de contar con estos espacios para poder involucrar a la clase trabajadora, aprender de las experiencias y conectar “con otras partes de la sociedad y el mundo laboral”. “Tenemos que aparecer desde fuera del centro de trabajo y también interpretar otras dinámicas sociales para facilitar la aproximación de los trabajadores y las trabajadoras al sindicato”, concluyó.
Una oleada de tebeos recientes se vuelca en facilitar la comprensión de la economía y denunciar la explotación laboral y sus consecuencias sociales, ambientales o de salud mental
Detalle de la portada de 'Elon Musk. Retrato de un oligarca', de Darryl Cunningham, editado por Planeta Cómic.
Todos los humanos se ríen, lloran, comen, duermen, aman. Aunque la mayoría del día se les va en otra actividad universal: trabajar. Así que muy compartidas, de un lado a otro del planeta, son también las quejas al respecto. Demasiadas horas, estrés, exigencia, renuncias y unos cuantos etcéteras. Desde que triunfó, el capitalismo neoliberal repite que no existen alternativas. Últimamente, sin embargo, ha surgido una opción sencilla para cuestionarlo. O para conocer las reglas y sombras del juego en el que todos participamos. Basta con leerse uno de los muchísimos cómics sobre economía, explotación y demás estropicios laborales que no paran de publicarse. Resulta que otro mundo sí es posible, al menos en los tebeos.
“Tenemos que entender la economía por nosotros mismos, o estamos a la merced de cualquier charlatán”, alerta el escritor Michael Goodwin. Él mismo ha aportado un granito de arena: primero, buceó en décadas de tratados y pensadores; luego, en Economix (Lunwerg), resumió en viñetas ―con dibujos de Dan E. Burr― lo que había sacado en claro: teorías, prácticas y trampas de los últimos dos siglos de desarrollo. Ahí se descubre que hasta Adam Smith, pasado a la historia como baluarte del libre mercado, denunciaba la “rapacidad” de los magnates e invitaba a recelar de sus propuestas legislativas. O se reflexiona sobre una sociedad democrática en sus estructuras, pero “dictatorial” en muchas empresas. “Cada problema o decisión pública son económicos. En EE UU, los ricos básicamente han comprado las instituciones. Si hubiéramos estructurado la economía de forma diferente, no habrían podido. Fue nuestra elección. O nunca nos lo presentaron en esos términos”, añade Goodwin.
Viñeta de 'El maravilloso mundo de Amazon', de varios autores', editado por Norma.
Economix sí lo hace. Y anula la excusa de la complejidad excesiva: ahora la comprensión -¿la indignación?- está al alcance de cualquiera. Como la reciente versión gráfica deCapital e ideología (Deusto): el tomo original, de 1.248 páginas, puede dar vértigo incluso a los adoradores de su autor, Thomas Piketty. Pero el cómic de Claire Alet y Benjamin Adan las ha reducido a 176. Las ideas del nuevo gurú de la justicia social aparecen simplificadas, aunque no menos lúcidas. Y, ciertamente, más accesibles. Las ventas han funcionado tan bien que otro ensayo de Piketty,Una breve historia de la igualdad (Deusto), acaba de dar el mismo salto, de la mano de Sébastien Vassant y Stephen Desberg. Lo que ofrece, de paso, la muestra más paradójica del poderío capitalista: hasta su crítica puede convertirse en tendencia que maximice el beneficio.
Menos respuestas, aunque muchas preguntas, tiene Alison Bechdel, que en Consumida (Reservoir Books) aborda otra dificultad: el capitalismo fagocita tanto que hasta el más coherente termina haciendo concesiones. Aunque Philippe Squarzoni pone a dura prueba la conciencia: quien lea La oscura huella digital (Errata Naturae) no olvidará el coste ambiental que supone el uso de teléfonos, o tecnologías, inteligentes. “La capa de hielo que cubre el Ártico tras el verano ha mermado más de un 40% desde 1979”, informa el ensayo gráfico. Cada una de sus páginas invita a la crítica, no solo a uno mismo: “En Francia 63 multimillonarios contaminan más que la mitad de la población”. Ni tampoco los envíos se pedirán tan a la ligera tras terminar El maravilloso mundo de Amazon (Norma). Está claro que salirse de la rueda se antoja difícil. A la vez, ignorar las consecuencias de hacerla correr, después de estos cómics, se hace imposible.
Más aún cuando resultan fatales.Kanikosen,del japonés Go Fujio (Gallonero),adapta al manga una doble historia de muerte: el escritor comunista Takiji Kobaiashi denunció en 1929 en la novela homónima la esclavitud laboral a bordo de barcos pescaderos en su país, pero le costó su propia vida, debido a las torturas de la policía en 1933.YCuando el trabajo mata(Garbuix) no precisa más explicaciones que su títuloy saber que la tragedia de su protagonista está basada en hechos reales. “Este tebeo nace de una investigación periodística sobre una oleada de suicidios en compañías como Renault o France Telecom. Tras aquello surgió algo de conciencia, durante un tiempo.El problema ha sido visto, analizado, nombrado.Pero solo se modificaron detalles, mientras que la cuestión está en el sistema. De fondo, no ha cambiado nada”, lamenta el reportero Hubert Prolongeau, coautor junto con Arnaud Delalande y Grégory Mardon.
Viñeta del cómic 'Cuando el trabajo mata', de G. Mardon, H. Prolongeau y A. Delalande, editado por Garbuix
.Para Goodwin, la actualidad es incluso peor que el final deEconomix, editado en España en 2024. “Estamos claramente entrando en una era distópica. Pero vale la pena recordar que se trata más bien de una utopía fallida. En concreto, la que nos vendieron los economistas del libre mercado, que funcionaba en sus ecuaciones, pero no en el mundo real, y ahora está colapsando”, destaca el escritor. Por eso realizó su ensayo gráfico. Y celebra todas las distintas reacciones que ha recibido del público: quien se limitó a terminar su cómic y está más informado; los que siguieron leyendo más y más; e incluso “economistas profesionales” de hoy que empezaron gracias a sus páginas. “A muchos nos preocupan estos asuntos, pero no sabemos dónde arrancar. Y a menudo estamos muy ocupados. De ahí que un tebeo pueda ser ideal”, continúa. Aunque la síntesis le supuso mucho esfuerzo:a posteriori, se dio cuenta de que no realizaba más de una página al día. Escribía 20, las reducía a la mitad, cortaba más y más. Ni así le valía en todos los casos: a veces tiraba lo que quedaba. Y vuelta a empezar.
“La ventaja es que llegas a más gente, y puede ser más sencillo. El problema es que lo sea demasiado y no logre transmitir toda la complejidad. O, si lo intenta, tal vez se vuelva difícil, y pierda sus ventajas”, considera Prolongeau. De ahí que Cuando el trabajomata, respecto a la investigación original, se concentre en un solo individuo. Se llama Carlos, pero podría ser cualquiera que haya visto lo rápido que ilusión y ambición terminan rimando con depresión y explotación. Igual que la versión gráfica de Capital e ideología sigue a una familia a lo largo de las décadas, para que el lector vea lo que los descendientes a veces prefieren olvidar: fortunas y desigualdades construidas sobre esclavitud, lobby, colonialismo y estratagemas tan poco legales como éticos.
Una viñeta de 'Consumida', de Alison Bechdel, editado en español por Reservoir Books.
Frente a ello, los tebeos tienen alguna sugerencia. La renta básica universal sale citada tanto en Economix como en Capital e ideología. La antología Ecotopias (Astiberri) recoge varios cambios factibles, y dibuja un planeta más verde y otras mejoras que traerían. Y Prolongeau reclama defender la salud mental de los empleados: “La paradoja del suicidio en el puesto de trabajo es que afecta a la gente más implicada. Si te da igual tu profesión, no sientes en juego ese reconocimiento”. “Hay muchas opciones. Ni siquiera tenemos que imaginárnoslas, basta con mirar alrededor. La democracia social funciona mucho mejor que el capitalismo sin reglas según prácticamente cualquier medición”, apunta Goodwin. Hay una recomendación que, de alguna manera, las resume todas: ralentizar, poner un freno, incluso parar. Aunque sea un rato, para leerse un cómic. Goodwin agrega: “Tiene una barrera de acceso mínima, y puede sumar a más gente a estos debates. Y no solo como lectores. Hace falta apenas una persona para escribir un tebeo. Cualquiera puede empezar hoy mismo”. Siempre que encuentre tiempo, porque cada día hay mucho que hacer. Dormir, comer, amar. Y trabajar.
La secretaria de Juventud de CCOO, Pau Garcia, y el secretario de Acción Sindical, Javier Pacheco, han advertido a los grupos parlamentarios de que “no cierren la puerta a los jóvenes” y faciliten el trámite del futuro anteproyecto.
La secretaria confederal de Juventud de CCOO, Pau Garcia, junto al secretario de Acción Sindical, Javier Pacheco.
La secretaria de Juventud de CCOO, Pau Garcia, y el secretario de Acción Sindical, Javier Pacheco, han advertido a los grupos parlamentarios de que “no cierren la puerta a los jóvenes” y faciliten el trámite del futuro anteproyecto.
La aprobación del Estatuto del Becario en el pasado Consejo de Ministros marca un “antes y un después” en la lucha contra la precariedad laboral. “Llevamos años denunciando una realidad que puede, por fin, empezar a cambiar”, resaltaba la secretaria confederal de Juventud de CCOO, Pau Garcia, quien ha valorado este avance del trámite junto al secretario de Acción Sindical, Javier Pacheco.
Ambos dirigentes quisieron hacer, eso sí, un claro llamamiento a los grupos parlamentarios para que “no cierren la puerta” a la tramitación del anteproyecto de Ley. “No le pueden dar la espalda a las personas jóvenes de nuestro país”, resaltaba Pacheco.
Con más de dos años de retraso se ha dado un paso adelante para que el Estatuto del Becario pueda ser una realidad. “Observábamos una gran vulnerabilidad entre las personas jóvenes para denunciar las prácticas fraudulentas. Se había normalizado lo inaceptable”, señalaba Pau Garcia, que advertía de que el personal becario no podía, por ejemplo, contactar con la representación legal de los trabajadores ni tampoco ser incluido en los mecanismos de prevención de riesgos laborales. “Esto cambia, por fin, con el Estatuto”, remató.
Para Garcia, también es importante recordar a becarios y becarias del país que pueden afiliarse a un sindicato, conocer a las personas delegadas de prevención y tener contacto con sus representantes. “No están solos ni solas”, aseveró. La responsable sindical ha lamentado las “sorprendente” actitud de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE) y la CEOE. “Parece que estar velando por los derechos del alumnado va a acabar con todas las universidades”, ironizó.
El secretario de Acción Sindical, por su parte, explicó que los datos del sindicato apuntan a que en España se realiza alrededor de medio millón de prácticas de forma anual. Es por tanto una obligación ofrecer un marco de derechos a todas estas personas, contando también con las administraciones públicas para desarrollar planes de formación que puedan asumir el conjunto de prácticas que requiere el modelo de formación que debe tener nuestro país.
“Hay que darle un horizonte a la juventud de nuestro país. No se puede abocar a las jóvenes y los jóvenes a espacios de desafección política, porque no se cumplen los objetivos de mínima suficiencia para desarrollar su proyecto de vida”, resaltaba Pacheco.
Finalmente, Pau Garcia ha anunciado que se ha diseñado una hoja de ruta de movilizaciones para presionar a los grupos parlamentarios para que el trámite pueda realizarse con éxito, junto a una campaña de sensibilización en redes sociales y acciones a pie de calle. “Nuestra vida no puede depender de que un empresario le apetezca o no otorgarnos nuestros derechos laborales”, ha finalizado.